“Alternativas para la Financiación de Obras Audiovisuales”, en la sede de Ecija -Derecho y Tecnología- (Madrid)

por Eduardo en 10/04/2013

Esta mañana he tenido el placer de asistir en la nueva sede Ecija a unas interesantes ponencias sobre las alternativas a la financiación audiovisual. Me gustaría haber podido compartirlas en directo con todos vosotros a través del Twitter pero, a diferencia de la Sede de Innovación del BBVA, no había ni Wi-Fi ni hashtag (#) sobre el evento. Así que os resumo las conclusiones o, mejor dicho, las líneas sobre las que previsiblemente se van a levantar los proyectos audiovisuales.

La jornada empezó con el panorama (desolador y con una urgente necesidad de cambio real) actual, en el que difícilmente se puede hacer algo de calidad con lo que competir tanto en el mercado nacional como el internacional. Frente a las herramientas que hasta ahora funcionaban (preventas de derechos en televisión, ayudas y subvenciones, coproducciones o encargos de producción), hay que fomentar otras herramientas que fuera de España están teniendo mucho éxito: equity (aportación dineraria del productor); inversores privados e incentivos fiscales. La tan esperada “ley del mecenazgo”.

Después de hablar sobre los incentivos fiscales y las distintas formas de inversión, como las agrupaciones de interés económico (AIE), las Entidades de Capital Riesgo y las (cada vez más) favorables condiciones para producir en Canarias; se pasó a los conceptos del Advertainment y Crowdfunding.

El primer término, Advertainment, hace referencia a la fusión entre la marca y el productor para financiar la obra. De alguna manera, y sin aparecer (como sí courre con el Product Placement) en el contenido final que verán los espectadores. No aparece la marca, pero sí sus valores intangibles, lo que quiere transmitir… y  referencias sutiles que hagan que en nuestras mentes esté presente la marca.

Aun sin una clara regulación, ya empieza a funionar en España. Casos de éxito son: The Call, The Hire, Axel y, en nuestro pais, Días de Shopping.

En cuanto al concepto de Crowdfunding, poco hay que añadir pues ya se ha hablado mucho ultimamente. Para que tenga éxito, y se cumplan los objetivos de recaudación “popular” (en caso contrario, salvo plataformas excepcionales, a la gente se le devuelve lo invertido y el productor no recibe nada) ha de ser un producto ”bien empaquetado”. Es decir, tiene que ser atractivo y a sea por la historia, los actores o las contraprestaciones que cada inversor recibe. Lo más dificil es que hay un plazo de treinta o cuarenta días para lograr recaudar la cantidad señalada.

Al igual que hay diferentes plataformas de Crowdfunding, (Kickstarter en EE.UU e Inglaterra -para lo que es necesario un socio residente ahí-, y Verkami, BBVASUMA, Kifund o Comunitae en España), hay diferentes clases de Crowdfunding: Donation (donación a cambio de merchandinsing o invitaciones), Equity (inversion a cambio de una participación en el capital) y Debt, (inversión a cambio de una rentabilidad con intereses).

Las perspectivas son buenas, pero hay que luchar y sobre todo innovar para triunfar.

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